Trucos para lograr los mejores emplatados y presentaciones de platos
¿Has escuchado alguna vez la expresión popular ‘la comida entra primero por los ojos’?
Esta breve frase te puede dar una idea de lo relevante que es la buena presentación de un plato.
A la hora de comer, llevamos a cabo una experiencia sensorial donde entran en juego el gusto con las texturas, el olfato con la mezcla de olores, el oído con el crujir de los alimentos y sobre todo, la vista con un perfecto emplatado.
El emplatado implica ordenar todas las porciones de alimento, proyectar dónde se colocarán los elementos decorativos, y además, lograr una armonía entre los diversos componentes para así conseguir un final muy atractivo.
A la hora del emplatado, cada persona hace uso de su propia criterio. Hay quienes prefieren lo simple y otros, en cambio, se decantan por una propuesta más compleja.
Algunos se decantan por lo clásico y otros, se distinguen por lo vanguardista, pero independientemente de cual sea tu estilo, en tus emplatados siempre debe prevalecer la búsqueda del atractivo visual.
Los mejores consejos para emplatados y presentaciones de platos
Si te apetece iniciarte en el arte del emplatado, te traemos algunas recomendaciones que te ayudarán a destacar y llegar un poco más allá en esta técnica:
- Debes imaginar el plato como un lienzo en blanco que te ayudará a comunicar lo que sientes por la comida. La vajilla es una aliada de tus emociones y de tu creatividad, ya que te permitirá jugar con la presentación de tus recetas y obtener resultados espectaculares.
- Para realizar la presentación de un plato, debes tener en cuenta distintas variables. Los colores, las texturas, las alturas de los alimentos, las guarniciones, las salsas y las vajillas son elementos que debes tener siempre en cuenta para lograr un buen resultado.
- En la presentación de los platos existe un conjunto de factores adicionales que también entran en juego. Además de la vajilla, también dispones de la cubertería, la mantelería y el ambiente en general. Debe existir una armonía entre todos ellos, sea cual sea el número de comensales.
- La simplicidad es una de las mejores formas de afrontar un emplatado. Debes controlar tu entusiasmo y evitar agregar elementos de más. Unas pinceladas de salsa que aporten color o una fruta cortada de forma original brindan más impacto y elegancia que una propuesta excesivamente recargada.
Composiciones básicas a la hora de emplatar

Cuando hablamos de la composición de un plato nos encontramos con algunos conceptos básicos que te conviene conocer antes de iniciarte en este particular arte:
- Composición simétrica: en este tipo de emplatado existe un equilibrio entre los diferentes componentes del plato. Se logra colocando los alimentos en relación a una forma simétrica de la naturaleza, como por ejemplo, una mariposa.
- Composición asimétrica: en este caso, se presenta el plato teniendo en cuenta dos partes asimétricas, lo que transmite una sensación de mayor dinamismo y vitalidad.
- Composición rítmica: en este tipo de emplatado se repiten regularmente los elementos principales, alternándolos con otros menos importantes. El intercalado en línea recta funciona muy bien en este tipo de composición.
- Composición oblicua: se basa en colocar los alimentos en líneas transversales que fluyen directamente hacia la posición en la que se encuentra el comensal.
Estos trucos te servirán para practicar diferentes presentaciones hasta que logres un estilo propio para emplatar y presentar tus recetas. Además, en EHOSA podrás todos encontrar los alimentos que necesitas para preparar tus comidas y lograr los mejores emplatados que consigan dejar con la boca abierta a tus invitados.









