Los motivos por los que los alimentos fermentados son una tendencia consolidada en restauración
La fermentación es un proceso antiquísimo que se empleaba como técnica de conservación de los alimentos y algunos científicos consideran este proceso como los primeros compases de la biotecnología
Antes de ser conscientes de la existencia de los microorganismos, los seres humanos, que fuimos nómadas en los comienzos de nuestra singladura evolutiva, comenzamos a guardar nuestros alimentos en recipientes cerrados para preservarlos, con la ventaja de que también se producía ácido láctico, lo que les confería buen sabor.
Los alimentos fermentados son aquellos que se consiguen gracias al proceso de transformar carbohidratos en alcohol o ácidos, posibilitando que los alimentos cambien su sabor al mismo tiempo que incrementan su vida útil.
En la lista de alimentos fermentados más populares están el yogurt, el chucrut, el kéfir, el kimchi, el vino, los pepinillos, el pulque, el café, la cerveza, la sidra, el queso y la kombucha, entre otros.
En este artículo profundizamos en las claves por las que la demanda de esta clase de alimentos se está convirtiendo en una tendencia en el ámbito de la restauración.









